BLOQUES DE HORMIGON
Son bloques de hormigón destinados a la fabricación de muros y cerramientos con formatos de prismas y huecos interiores para hacerlos más livianos y aislantes termo-acústicos, propiedades que pueden mejorarse con el empleo de áridos especiales. Un caso especial de bloque es el split o símil piedra, con amplias posibilidades de combinación por la variedad de colores y acabados (textura lisa, rugosa, con relieves, con el árido expuesto, símil piedra).
FABRICACIÓN
Consiste en compactar una masa de hormigón de consistencia seca con tamaño máximo de árido generalmente no superior a 10-12 mm. Para ello se utiliza una combinación sincrónica de vibración y compresión. La vibración es transversal al molde (en el plano horizontal) y la presión es en el plano vertical mediante un pistón que encaja en el molde. El tamaño del molde y la forma de las piezas determinan el número de éstas que se pueden fabricar en una operación de vibro prensado. El acabado de las piezas está relacionado con la consistencia del hormigón, la granulometría, forma y naturaleza del árido, además de variables propias de la máquina. En general es posible el empleo de áridos de cualquier naturaleza, salvo aquellos especialmente contraindicados para su utilización en hormigones. Se fabrican bloques con áridos calizos, silíceos, volcánicos y arcillas expandidas. Existen dos tipos de maquinaria: prensa móvil o "ponedora" y prensa fija. Para fabricar bloques vistos blancos o coloreados se utilizan prensas fijas, que permiten obtener mejores acabados y mayor limpieza.
El curado se efectúa siempre a cubierto y puede realizarse en bandejas apiladas en la nave o introducidas en el interior de cámaras, en las que se tiene alta humedad y temperatura. Existen instalaciones con cámaras en las que se aplica vapor de agua en su interior para acelerar el curado, si bien en alguna ocasión se han observado problemas por la aparición de tonos diferentes en las piezas, dada la dificultad en mantener homogéneas las condiciones de humedad y temperatura. Lo común es no aplicar ni calor ni aporte de humedad extra, consiguiéndose extraer las piezas de las cámaras transcurridas alrededor de 48 horas.
En los casos de bloques con acabados especiales, se dispone además de maquinaria complementaria, como pueden ser pulidoras, cortadoras o rompedoras para fabricación de bloque split (se consigue aplicando con una cuchilla un golpe puntual sobre una muesca longitudinal que posee la pieza y por la que parte en dos, quedando vista la cara de rotura).
La principal propiedad de las máquinas para fabricación de bloques de hormigón es su gran versatilidad para fabricar otros tipos de piezas. El único requisito es que se trate de piezas que se puedan fabricar con una operación de prensado unidireccional, teniendo entonces la única necesidad de disponer de la inversión adecuada en los moldes precisos. Cada máquina por su potencia y tamaño podrá trabajar con moldes de diferente altura y sección, lo que determinará el tipo de piezas que podrá fabricar y su cantidad. De este modo con un cambio de molde se puede pasar de fabricar bloques de diferentes tipos a fabricar ladrillos macizos, adoquines monocapa, si la máquina dispone de una única tolva, o adoquín bicapa si se trata de una prensa con doble tolva y doble carro para alimentación del molde.
El hormigón es de consistencia seca y de tamaño máximo de árido de 10-12 mm. Por lo general se pueden fabricar bloques con cualquier tipo de cemento, mientras la dosificación sea suficiente como para garantizar la adecuada resistencia en función del uso al que vayan destinados. Las dosificaciones de cemento CP 40 vienen a ser alrededor del 10-12 % en peso seco, y de un 7-10 % con cementos CP 50.
Los bloques vistos sin revoque deben incorporan aditivos hidrofugantes y se deben colocar con mezclas de asiento hidrofugadas. No es común el uso de aditivos reductores de agua y sólo en algunos casos por la necesidad de acelerar las producciones, especialmente en invierno, se utilizan acelerantes.
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