Cemento Blanco

CEMENTO BLANCO CEMEX

El cemento blanco tiene una amplia variedad de aplicaciones, en las cuales es posible combinar objetivos de diseño, creatividad, color, textura, rendimiento y resistencia. Su utilización abarca desde la fabricación de morteros en general, (tales como revoques, revestimientos, pastinas de juntas, etc.), pasando por  baldosas y premoldeados, llegando incluso a hormigones arquitectónicos estructurales, entre otras muchas aplicaciones. Los cementos blancos pueden desarrollar altas resistencias, superiores a la de los cementos grises comunes.

El cemento portland blanco se obtiene a partir de la producción de clinker de color blanco, en hornos de cemento. Este clinker blanco surge por calcinación, a una elevada temperatura del orden de 1450-1500 C, de una mezcla finamente dividida de piedra caliza y arcillas blancas de tipo caolín. Esta mezcla se denomina normalmente harina cruda y como consecuencia de las reacciones químicas que tienen lugar durante la cocción se forman nuevos minerales: silicatos de calcio y aluminatos de calcio, que una vez molidos conjuntamente con yeso, serán los responsables de los procesos de hidratación y endurecimiento del cemento cuando éste se mezcle con agua. La adición controlada de yeso en la molienda tiene como objetivo regular el tiempo de fraguado al igual que en los cementos grises.

El color blanco del cemento es posible gracias a una estricta selección de sus materias primas, las que deben estar libres de hierro, manganeso y cromo; y de un permanente cuidado en todas las etapas de fabricación, especialmente la molienda, para preservar la blancura.

El cemento blanco, por la rigurosidad de su proceso y selectividad de sus materias primas que elevan su valor, resulta en un cemento de usos especiales asociado al diseño, el color y la textura.

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